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Consejos para correr con el calor del verano

¡Qué calor! Correr en verano no apetece tanto como en otras épocas del año, y se nota, a estas alturas ya no vemos a tanta gente corriendo como en abril o mayo.

Pero a los que tienen en el punto de mira un maratón de otoño no les queda otra que empezar la preparación bajo el calor del verano. Además, aunque el verano tenga sus vacaciones y sus momentos de descanso, no es recomendable dejar de hacer ejercicio por completo, y menos si no queremos perder la formar que nos ha costado ganar en los últimos meses.

Hoy vamos a dar unos consejos para que los entrenamientos veraniegos no sean tan duros y apetezca más calzarse las zapatillas.

1.- Entrena sin sol

La primera es la más obvia: entrenar cuando menos calor hace, y eso suele ser antes de que amanezca y cuando acabe de amanecer. También se puede salir cuando se haya puesto el sol, a última hora de la tarde, incluso por la noche si entrenamos por ciudad.

Lo importante es evitar las horas centrales del día, y si no tenemos otra opción que salir a mediodía, hay que intentar correr por la sombra o simplemente recurrir a la cinta para correr o al fortalecimiento en casa o en el gimnasio.

2.- Corre cerca del agua o sobre hierba

Entrenar con presencia de agua hace que las condiciones, en general, sean más frescas. Si vives en la costa, correr en el paseo de playa es una opción muy buena, ya que la brisa va a mitigar el calor.

Si vives en el interior, un lago o un río hace también que las condiciones no sean tan duras.

Además, si tienes un parque cerca, la hierba hace que la temperatura baje un poco, así que, además de ser una buena superficie para correr, ya que amortigua el impacto, puede servir para días muy calurosos.

3.- Hidratación, hidratación, hidratación

Es el punto más importante. Hay que hidratarse, pero no solo durante el entrenamiento. Hay que beber antes de salir a correr alrededor de medio litro de agua. Si crees que necesitas menos, pues no tanta para evitar flato o pesadez.

Si no sueles beber isotónicos, en el verano es recomendable si tiendes a sudar mucho, sobre todo para recuperar las sales minerales.

Cuando el entrenamiento dure más de 45 minutos, lo mejor será llevar un bidón con agua o bebida isotónica, y si se va a ir por encima de 1h15-1h30, habrá que llevar un cinturón o tener localizada alguna fuente para llenar el bidón.

Tras el entrenamiento, hay que beber también para recuperar los líquidos y, si el entrenamiento ha sido intenso, tomarse una pastilla de electrolitos o una bebida que ya los lleve.

Es el consejo más importante porque si no se sigue, correr con mucho calor puede ser peligroso.

4.- No lleves ropa oscura o ajustada

Si ya ha salido el sol, no lleves ropa oscura (negra, sobre todo), porque va a “atrapar” los rayos del sol y la sensación de calor subirá. Para pantalones y mallas no hay muchas opciones, pero será mejor que la camiseta sea blanca, amarilla o de otro color clarito.

También es recomendable que sea holgada para evitar el agobio que da la lycra.

Hay que evitar la ropa de compresión en estas fechas, si acaso sólo medias o calcetines si es para mitigar el efecto de alguna lesión.

5.- Echa mano del protector solar

Si el entrenamiento va a durar más de 20 o 30 minutos, lo recomendable es ponerse protector solar antes de salir de casa. Y esto va, no solo para el verano, sino para todo el año, sobre todo si vives en una provincia donde pegue fuerte casi todo el año.

Utiliza el factor que mejor se adecúe a tu piel y, cuando vuelvas a casa, ponte crema de aloe vera en la cara para que no se estropee.

6.- Gorra o visera

Aunque pueda parecer una tontería, llevar una gorra o no puede cambiar el entrenamiento por completo. Si el sol ya ha salido, que los rayos incidan directamente sobre la cabeza pueden hacer que la sensación térmica suba mucho y no puedas acabar el entrenamiento.

Pero hay que tener en cuenta que por la cabeza también se expulsa calor corporal, así que intenta que la gorra no sea muy gruesa, o que tenga malla para que el calor no se quede atrapado.

7.- Gafas de sol

Si tienes mucha sensibilidad en los ojos, unas gafas de sol pueden evitar muchos disgustos en el futuro.

Hay muchas opciones en el mercado con un rango de precios muy variado. Se paga la marca, pero también el peso, la comodidad y los materiales, dando por hecho que todas tienen la certificación de la UE.

Si no has utilizado nunca y tras los entrenamientos veraniegos sientes que no ves tan bien, considera dar el paso.

8.- Tómatelo con calma

El calor del verano puede ser traicionero y, si el entrenamiento es muy intenso, puede acabar jugándote una mala pasada.

Si estás preparando una carrera importante para septiembre u octubre, será inevitable meter días de series o algún que otro rodaje intenso. Ten en cuenta todas estas recomendaciones, pero, si algún día no puedes completarlo, déjalo estar, sobre todo en los días que el termómetro marque más de 35ºC.

Y si no estás preparando nada específico, es la mejor época del año para bajar el acelerador y hacer entrenamientos de mantenimiento, intentar no correr más de una hora seguida, hacer alguna que otra progresión para no perder velocidad y fortalecer en el gimnasio o desde casa.