6 consejos para evitar lesiones al correr

Todos sabemos que, a pesar de que a simple vista correr parece un deporte fácil y apto para todos los públicos, lo cierto es que las lesiones en el running son más que habituales. ¿Cómo podemos prevenirlas?

1. Buena equipación

La elección de unas zapatillas adecuadas es primordial a la hora de prevenir cualquier tipo de lesión en la práctica deportiva y, especialmente, al correr. Las zapatillas deben estar diseñadas para esta actividad, para que se adapten a nuestras necesidades y pisada.

2. Precalentar

Para evitar que el cuerpo sufra, debemos prepararlo antes de empezar a correr. Por ello, es importante realizar ejercicios previos de precalentamiento, basado en la movilidad articular y los estiramientos suaves de la musculatura que usamos al correr, que es, prácticamente, todo el cuerpo. Lo ideal es realizar una serie de 50 metros en el que se camine:

  • Sobre puntas de pie
  • Sobre talón
  • Sobre el empeine
  • Sobre el talón-glúteo
  • En carrera subiendo rodillas o skipping bajo
  • En carrera subiendo rodillas o skipping medio
  • En carrera subiendo rodillas o skipping alto

3. Técnica de carrera

La ideal es que un profesional nos enseñe las técnicas básicas del running, ya que cuanto más se domina la técnica, más control tenemos sobre nuestro movimientos y cuerpo y menos lesiones se producen. Empeza por este artículo con 4 ejercícios fundamentales para mejorar tu postura de carrera.

4. Tiempos de práctica deportiva

Al inicio, no debemos sobrepasar los 30 minutos de ejercicio, pero si nuestro objetivo es realizar una ruta larga, de más de 60 minutos, debemos preparar al cuerpo los primeros 20 minutos. En estos primeros minutos, debemos realizar una pisada a un ritmo suave para calentar nuestra musculatura y aumentar la hiperemia (aumento de sangre).

5. Visita a profesionales

Pasar por las manos de un profesional en todas las fases de la práctica deportiva es tan o más importante que cualquier consejo antes citado. En función de la cantidad de ejercicio que realicemos, tanto en actividad como intensidad, es imprescindible visitar a un masajista o fisioterapeuta, cada 15 días, para recibir tratamientos de descargas en piernas y espalda.

6. Estirar después de la actividad

Un error frecuente es no estirar después de practicar deporte, que es justo el momento en el que hay más sangre acumulada en la musculatura. Para evitar roturas fibrilares, lo aconsejable es esperar una hora o, incluso, dos, después de la ducha, para realizar los estiramientos, ya que en ese momento la musculatura ya ha reducido el nivel de sangre tras la práctica deportiva.

Si seguimos estos 6 consejos, estaremos preparados para el running y evitaremos cualquier tipo de molestia, aumentando, en consecuencia, nuestra capacidad física y mejorando en este deporte. ¡Qué las lesiones no entorpezcan nuestras metas y logros!