8 Sep 2019
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Zapatillas que se utilizan para correr y no son la mejor opción

Autor: Salva Portillo
en Sneakers

Se podría decir que las zapatillas son la parte más importante del material necesario para correr.
Aun así, hay marcas que crean modelos que meten dentro de su catálogo de «zapatillas running» cuando realmente no debería ser su uso principal. O hay otras que crean calzado casual o para otros usos y, por desconocimiento o comodidad, acaban utilizándose para correr.
¿Quiere decir eso que no se puedan utilizar? En absoluto. Se puede correr hasta con espardeñas o zapatillas Victoria, simplemente habrá mejores opciones.
Vamos a ver 6 zapatillas que se utilizan para correr y no deberían destinarse a este uso.

Desde hace muchos años, Nike saca religiosamente una actualización de la Nike Air Max. Hasta tiene su propia fecha de celebración, el Nike Air Max day, todos los 26 de marzo.
La Air Max se ha convertido en una zapatilla exclusiva, cómoda pero sobredimiensionada. Le irá bien al corredor de peso alto y ocasional que no le importe gastarse más de 180 € en el modelo, pero para el corredor ligero o habitual no merece la pena.
No tiene nada que ver con una zapatilla de gama alta como la ASICS Gel Nimbus 17 o la Adidas Ultra Boost. La mediasuela se comporta de una manera muy distinta y el peso de la zapatillas es mayor (362 gramos el modelo de 2014).
¿Sirven las Nike Air Max para correr? Sí, pero seguro que hay mejores opciones para ti.

Hace 2 años, cuando Adidas introdujo la tecnología Boost, lanzó también la adidas Springblade, una zapatilla con una suela muy peculiar que seguramente habéis visto antes.
Apenas se trajeron 100-200 unidades a España pero llamó la atención a todo el que la vio.
Adidas dijo que era una nueva tecnología que te devolvía toda la energía que depositabas sobre las «cuchillas» de la suela. Lo único cierto es que era una zapatilla de 368 gramos con una estabilidad que siempre estuvo en entredicho.
La Springblade tuvo una segunda versión para 2015, la Springblade Ignite, un poco más ligera, pero con la misma filosofía.
Se puede correr con ellas, pero, al igual que pasa con las Air Max, va a ser mejor una zapatilla más normal.

El auge de Skechers en la última década ha sido bestial. Una compañía que se fundó en 1992, empezó a fabricar su propio calzado unos años después, que comenzó a hacer zapatillas para correr en 2007 y que ya es la segunda marca más vendida en los Estados Unidos, no merece otra cosa que respeto.
Skechers es famosa por hacer calzado muy funcional y cómodo a precios muy económicos. Para su línea de running no es distinto, con modelos como la GOrun 4 o la GOrun Ride 4.
Su línea fitness y «para andar» es también muy popular, haciendo que por su aspecto deportivo a veces se utilicen para correr. No es la mejor opción.
La mediasuela de las zapatillas fitness y GOwalk de Skechers es completamente distinta a los modelos específicos para correr. La malla cambia y la suela tampoco es la misma.
Si se van a utilizar para correr de manera muy puntual, adelante. Pero si vas a empezar a correr 2-3 veces por semana, es mejor comprarse las zapatillas específicas.

New Balance está de moda y ya lleva unos años así. Una marca que hace unos años era desconocida para el público general ahora es «lo más», y con eso no quiero decir que no se lo merezca.
Ha sido siempre una marca puntera en zapatillas para correr y ha estado haciendo un trabajo magnífico con las zapatillas casual olifestyle como lo llaman.
Modelos como la New Balance U420 son comodísimos, hay una variedad casi infinita de colores y combinan muy bien con unos vaqueros, por ejemplo.
Sin embargo, es alarmante ver que alguna gente las utiliza para correr y, aunque son zapatillas deportivas, están lejos de ser adecuadas para el trote necesario en carrera.
Dentro de New Balance hay un catálogo amplísimo de zapatillas para correr y algunas, como la New Balance 660 v4, pueden hacer la función para el corredor ocasional y no son nada caras.
Como digo con las anteriores, se pueden utilizar para días puntuales, pero no será lo más adecuado utilizar unas New Balance U420 para correr.

Éste es el modelo clásico de gente que empieza a correr y no sabe aún que no cualquier calzado vale para ello.
Esta zapatilla mítica de adidas es seguramente la que más se ve por mayo-junio cuando mucha gente decide que es hora de perder unos kilos para el período estival.
En el caso de la adidas Superstar es más grave porque apenas tiene mediasuela para amortiguar y el material no tiene mucha flexibilidad, por lo que es una aberración sacarlas «de paseo»
Son unas zapatillas comodísimas para vestir (yo mismo tengo unas en la rotación) pero ni loco las usaría para trotar con ellas.

En el caso de un holocausto nuclear, la próxima civilización sólo se encontraría cucarachas y pares zapatillas de J’hayber (bueno, puede que Jordi Hurtado también rondase por ahí).
Esta marca española, con sede en Elche (Alicante), sigue fabricando calzado deportivo a día de hoy y también está especializada en calzado de seguridad para profesionales.
En los años 80 sacó su modelo estrella, las J’hayber Olimpo, una zapatilla en principio hecha para jugar a tenis pero que pronto empezó a calzar toda la chavalería de la época.
Lo que quizá no sabía la gente cuando se las compró es que las zapatillas que se habían comprado 10-20 años antes verían la llegada del nuevo milenio. Porque uno de los misterios sin resolver de la humanidad es de qué está hecha la mediasuela y la malla de las Olimpo; eran indestructibles.
J’hayber sacó una reedición hace años, bautizada como New Olimpo. A día de hoy aún se puede seguir viendo a gente corriendo con ellas (y no sólo las nuevas, sino las originales), lo cual dice mucho de la marca para su línea de calzado de seguridad, pero no era su intención que fueran para correr.

¿Qué otros modelos has visto en los pies de gente corriendo y no eran adecuados? Puedes dejarnos un comentario en esta página o en nuestro Consultorio ¡Será un placer hablar contigo!

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